Como un cuento de hadas, los antioqueños celebran la Navidad y el año nuevo, y que mejor manera de hacerlo que a través de uno de los alumbrados navideños más imponentes y coloridos de todo el país.
Y es que los paisas convierten a la capital de la montaña en uno de los lugares donde las cascadas de colores y figuras de diferentes motivos se mezclan con las mujeres hermosas y el puje de esta tierra clavada en lo más profundo de la cordillera colombiana.
Familias enteras se reúnen para visitar cada uno de los lugares que representan el alumbrado de Medellín. En las cuadras aflora el espíritu navideño en cada casa inundando con los buñuelos, la música, las marranadas y, por supuesto, las luces y los alumbrados esta época del año.
Desde allí florece la Navidad, el Parque Lleras, el Camino del Río, la Avenida de la Playa, el Pueblito Paisa y otras calles son decoradas con más de 1 millón de bombillos instalados, uno a uno, por técnicos de las Empresas Públicas de Medellín (EPM), que pasan a ser verdaderos artistas, ubicando cada bombillo de manera estratégica de tal forma que una gigantesca figura quede perfecta, sin un bombillo más ni uno menos, y así hacer soñar a todos los que admiran la majestuosidad de estas imponentes figuras repletas de luces de todos los colores. Este alumbrado navideño nada tiene que envidiarle al de grandes ciudades como Nueva York, París o Tokio.
El hermoso espectáculo urbano cada año mejora en su infraestructura pero mantiene firme aquel lema de "el cuidado por el medio ambiente es el principal objetivo en esta época decembrina", la tecnología de punta, la mano de obra y los efectos multimedia que permiten los avances que da día a día la tecnología, permitirán brindar este espectáculo multicolor de magia y sueños para pequeños y adultos.
